viernes, 22 de noviembre de 2013

Sobre la risa en tiempos de alergia


Hay situaciones felices que se presentan en las circunstancias menos ideales pero más inesperadas. Detectar en la rutina ese motor interior liberador de la risa es incluso más difícil que encontrar esa FELICIDAD que prometen tantos anuncios publicitarios. 
Correr la vista unos grados al costado supone ampliar el horizonte de expectativa ante el futuro eterno y prometedor que no es más que unicornio de cuentos que perseguimos en vano. 
Y un despiste involuntario protagoniza de repente las risas sinsentido al aire que inician un nuevo ciclo de posibilidades.
La enseña de la semana: abrir los sentidos al todo sin monopolizar la expectativa. Empezar a recordar cuando fue la última vez que sonreímos en lugar de las últimas lágrimas. Conectar con la presencia, ya no con la falta. No me preguntes de qué me río, reite conmigo.